De amar mucho a alguien y poco a uno mismo.


“Para Sara E., él era todo su mundo. Reconocía a amigos y familiares su enorme miedo a quedarse sola. Ante la menor sospecha de distanciamiento de su pareja reaccionaba con una voracidad afectiva implacable. El deseo de afecto constante, la necesidad permanente e imperiosa de que su pareja se ocupara de ella, con frecuencia la situaba al filo del shock emocional. La ansiedad por la atención exclusiva la consumía Tras la ruptura salió mal parada de numerosas relaciones para un apuro con tipos narcisistas y explotadores.”

………………………………………

“Los estados de ánimo de Sandra eran los estados de ánimo de Sergio. Para él, la relación con su pareja estaba por encima de cualquier otra cosa, incluido él mismo. Experimentaba una perturbada satisfacción de estar con alguien superior al él y se preocupaba de tratar de tenerla satisfecha; aunque ella nada le pidiese más allá de una relación sentimental y comprometida de pareja buscaba ansiosamente su proximidad y no aceptaba de buen agrado la más mínima separación. La idolatraba y en ese obsesión se sentía cómodo y seguro.”


51bk+xit10L._SX340_BO1,204,203,200_ 51X+h-DCrZL._SX323_BO1,204,203,200_ DEPENDENCIAEMOCIONAL1


La conducta dependiente está al alcance de cualquiera.

Encontrarse en una situación psicopatológica por dependencia emocional le puede suceder tanto a hombres como a mujeres. No existe evidencia empírica que establezca prevalencia del trastorno sobre uno u otro género. Tan solo los estereotipos de feminidad (peso de la responsabilidad de la relación, búsqueda de valoración e identidad en el otro, mitos del amor romántico) y las condiciones sociales, económicas y psicológicas a ellos asociados, atribuyen a la mujer una tendencia mayor a vivir este tipo de experiencias desadaptativas de la personalidad.

Cuando aparece alguien que presenta una conducta interpersonal de dependencia emocional, es decir, un patrón de necesidades emocionales insatisfechas que se busca envolver o tamizar desadaptativamente en la relación con otra persona, o cuando se nos ofrecen distintas y variopintas maneras de afrontar la dependencia emocional en artículos y manuales de autoayuda; parece que estamos ante una patología claramente definida y estudiada. Sin embargo, lo que parece no es, al menos inequívocamente.

En el estudio de la personalidad y de las psicopatologías que la acompañan, la dependencia emocional es un constructo amplio que, necesariamente se ha de observar en una doble línea diagnóstica. Por un lado, a partir de las similitudes con conceptos afines como el apego ansioso, la personalidad sociotrópica (elevada tristeza, soledad, deprivación, ansiedad), personalidad autodestructiva, codependencia o adicción amorosa. Y por el otro, con las diferencias y discrepancias que mantiene con cada uno de ellos. Veámoslo con un poco de detalle.


Las personas con dependencia emocional son muy susceptibles de establecer relaciones de pareja patológicas y gravemente desequilibradas, asumiendo en ellas un rol subordinado. Estas personas, asimismo, consideran a su pareja como el centro de su existencia, la idealizan, se someten a ella y serían capaces prácticamente de cualquier cosa para no romper la relación. Se trataq de un problema muy serio que a menudo necesita de asesoramiento y tratamiento.

PUEDES CONSULTARME AQUÍ.

Común y singular en la dependencia emocional.

Como ocurre con Sandra E., y Sergio, acaparar a la pareja y alejarla intencionalmente de los demás son rasgos muy significativos de la dependencia emocional. Las similitudes con el apego ansioso son evidentes: temor a la pérdida de la relación, búsqueda insaciable de proximidad y protestas basadas en el miedo al abandono. A diferencia del apego ansioso, en la dependencia emocional los episodios de separación puntuales, de baja temporalidad, no son factores patógenos en sí mismos. Los dependientes emocionales, además de las características de necesidad de protección y cuidado del apego, únicas invocadas en el apego ansioso, demandan vínculos afectivos insatisfechos y tremendamente exigentes e intolerantes.

En la sobrevaloración del otro, en su endiosamiento, al dependiente emocional le gusta estar un paso por detrás. Siguen la estela de su rumbo y lo hace desde una imperiosa necesidad de afecto, de constante aprobación, con gran dependencia interpersonal sociotrópica; es decir, arrastrando situaciones de ansiedad frecuentes y predisposición a fenómenos depresivos. En ocasiones, emana una conducta victimista. Aunque existe un cierto solapamiento entre personalidad sociotrópica y dependencia emocional, en cuanto al sufrimiento; en la dependencia emocional la necesidad y el anhelo subyacente a éste tiene que ver con las relaciones interpersonales de sumisión en el/la dependiente emocional.

Sí, cierto, la dependencia emocional tiene un rasgo autodestructivo muy preocupante. Dejando a un lado del camino la tradición psicodinámica de la necesidad de castigo o de placer en el dolor, la relación más cercana entre personalidad autodestructiva y dependencia emocional la encontramos en las relaciones de sumisión, especialmente a personas narcisistas y explotadoras, el ánimo disfórico y la baja autoestima. Contrariamente a la personalidad autodestructiva, los comportamientos punitivos y de sabotaje hacia sí mismos no son una característica necesaria para que se dé una dependencia emocional.

Finalmente, podemos equiparar muchas de las características de la dependencia emocional con otras muchas que describen la adicción amorosa, o, teniendo en cuenta que no existe consenso sobre la aplicación del término “adicción”, con la necesidad irresistible (“craving”) de estar en pareja. En este caso, lo más destacable está en las diferencias entre ambos conceptos. Y es que el dependiente/a emocional lo es aunque no esté en pareja. Desarrolla adicción al amor cuando se involucra en relaciones asimétricas y destructivas.

Cabecera: imagen de la Conferencia

De las relaciones sanas a la dependencia emocional

Impartida por la psicóloga Silvia Congost

2 respuestas a «De amar mucho a alguien y poco a uno mismo.»

  1. En el caso de relación con psicópatas narcisistas. Donde somos victimizados. Como se denomina. Puesto q hay un abusador yo no diría dependencia y co dependencia .. si bien se produce un apego este es creado deliberadamente por el.psicopata

    Me gusta

Replica a Blas Ramón Rodríguez Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.