TERAPIA PSICOSOMÁTICA.

La medicina psicosomática es una manera de practicar la medicina que tiene en cuenta los factores biológicos, psicológicos y sociales del paciente en el diagnóstico, tratamiento y prevención de toda enfermedad. La terapia psicosomática aborda síntomas físicos, como dolores crónicos, trastornos digestivos, afectaciones de la piel y cardiovasculares que se derivan de problemas derivados de factores emocionales, estrés, traumas así como otros detonantes de origen psicógeno.

El tratamiento psicosomático utiliza un enfoque integral (biológico, psicológico y social) para tratar las conexiones mente-cuerpo, empleando técnicas de psicoterapia, de relajación en base a entrenamiento autógeno, psicoeducación y de hipnosis clínica para identificar y resolver los conflictos emocionales inconscientes que se manifiestan físicamente en forma de trastorno o enfermedad.

Esta terapia busca tratar al «enfermo» y no solo a la «enfermedad», mejorando la calidad de vida y previniendo recaídas al trabajar en la raíz emocional de la dolencia.

Los trastornos psicosomáticos.

Son numerosas las formas en que nuestro cuerpo reacciona por causa de una alteración mental; entre los más frecuentes se encuentra el colon irritable debido a episodios frecuentes, severos y persistentes de ansiedad, estrés o insomnio. Pero, también, las migrañas, los trastornos digestivos, los trastornos cardíacos, los trastornos respiratorios, la hipertensión, el asma bronquial, alergias, colitis ulcerosas, tics, temblores, lumbalgias y otros muchos, son, igualmente, patologías que pueden tener de fondo un origen psicógeno, es decir, que se originan o se acentúan como consecuencia de traumas, depresiones, fobias o angustias. Muchos problemas dermatológicos, sexuales, endocrinos o inmunológicos también son propios de trastornos psicosomáticos.

Algunos ejemplos de cómo el cuerpo se ve afectado por una alteración mental; so el colon irritable debido a episodios frecuentes severos y persistentes de ansiedad, estrés o insomnio. Las migrañas, los trastornos digestivos, los trastornos cardíacos, trastornos respiratorios, la hipertensión, el asma bronquial, alergias, colitis ulcerosas, tics, temblores, lumbalgias y otros muchos, son, igualmente, patologías que pueden tener de fondo un origen psicógeno, es decir, que se originan o se acentúan como consecuencia de traumas, angustias, depresión, fobias, etc. Muchos problemas dermatológicos, sexuales, endocrinos o inmunológicos también son propios de trastornos psicosomáticos.


Información de interés.

Eficacia de la hipnosis abdominal en el síndrome de intestino irritable.