Los factores psicológicos que afectan a otras enfermedades se diagnostican cuando las actitudes o los comportamientos tienen un efecto negativo en un trastorno médico que sufre la persona.
Los síntomas somáticos y los trastornos relacionados son trastornos de la salud mental caracterizados por estar enfocados principalmente en síntomas físicos (somáticos), que causan angustia significativa y/o interfieren con el funcionamiento diario.
¿Qué es un trastorno psicosomático?
Antes que nada, conviene conozcas bien qué es somatizar un problema. Somatizar es el fenómeno por el cual transformamos inconscientemente problemas psíquicos en un malestar sintomático que afecta a nuestro cuerpo. Por lo general, cuando esto ocurre, experimentamos y comunicamos unos síntomas difíciles de explicar desde el punto de vista médico, que son atribuibles a una enfermedad física y para los cuales no se encuentra o han fracasado distintos tratamientos médicos.
A diferencia de la mayoría de los trastornos mentales, que se caracterizan por la presencia de síntomas mentales (confusión mental, delirios, discurso o comportamiento desorganizado, alucinaciones, depresión, etc.), en los trastorno psicosomáticos, los factores mentales se expresan en forma de síntomas físicos (proceso de somatización) y la mayor preocupación de la persona son los síntomas físicos (dolor, debilidad, fatiga, náuseas y otras sensaciones corporales). La persona puede sufrir o no un trastorno médico que causa los síntomas o contribuye a su aparición.
Causas y tipos de trastornos más habituales en la somatización
La interacción entre mente y cuerpo, y la relación de ambas entidades en el entorno, tiene una gran influencia en la salud de las personas. A nadie le debería caber la menor duda de que, por ejemplo, el estrés psicológico y el estrés social pueden agravar y alargar muchos trastornos orgánicos. Ansiedades y depresiones empeoran notablemente los pronósticos de un gran número de patologías médicas. El estrés emocional es uno de los mayores desencadenantes de migrañas y complicaciones gastrointestinales. Las ideas, los pensamientos también influyen en el curso de muchas enfermedades, especialmente en el miedo que nos provocan. De igual manera, un trastorno orgánico puede inducir o conducir a un problema mental.
Las dificultades para expresar sentimientos y afrontar situaciones estresantes, son los factores que provocan que algunas personas sean más proclives que otras a padecer trastornos psicosomáticos. En este sentido, la psicología de la salud destaca tres tipos de personalidades en relación a la somatización de conflictos intrapsíquicos y psicosociales, estableciendo la mejor manera en que cada una de ellas puede enfrentarse, con garantías de éxito, a la somatización.
Personalidad tipo A
Incluye a aquellos individuos que se muestran hipervigilanes, hiperactivos, agresivos, impacientes, que están permanentemente bajo presión. Padecen el mayor riesgo de hipertensión y toda la variedad de enfermedades encuadradas en las cardiopatías isquémicas, anginas de pecho e infartos de miocardio.
Personalidad tipo B
Los sujetos muestran conductas tranquilas, confiadas, expresan con relativa facilidad sus emociones. No se asocia con ninguna enfermedad sino que actúa como un factor de protección.
Personalidad tipo C
Las personas incluidas en este grupo de valoración, tienen conductas y comportamientos pasivos, conformistas, sumisos, con escasa expresión de las emociones, en particular, represión de las emociones negativas. Está muy asociada con evolución del cáncer.
Causas
Las diferentes respuestas que presentan los individuos definen el trastorno específico que se puede sufrir, principalmente los encuadramos en tres tipos:
El trastorno de conversión:
Es una afección mental en la cual una persona presenta ceguera, parálisis u otros síntomas del sistema nervioso (neurológicos) que no se pueden explicar por medio de una valoración médica.

Los síntomas del trastorno de conversión pueden ocurrir debido a un conflicto psicológico. Se piensa que los síntomas físicos son un intento por resolver el conflicto que la persona siente en su interior. Causa angustia y no se puede resolver a voluntad. Se agrava en personas que sufren alguna enfermedad física, trastorno disociativo (escape de la realidad que no es a propósito), o algún trastorno de personalidad. Se trata de una afección real que, al contrario de lo que algunos proveedores de atención médica consideran, no es un producto de la mente, pero la mente tiene una enorme i influencia en su cronificación.
Tratamiento
La psicoterapia y el entrenamiento en el manejo del estrés pueden ayudar a reducir los síntomas. La parte del cuerpo o la función física afectada puede necesitar fisioterapia o terapia ocupacional hasta que los síntomas desaparezcan. Por ejemplo, un brazo paralizado se debe ejercitar para conservar los músculos fuertes.
El trastorno de ansiedad por enfermedad
La persona está excesivamente absorta y preocupada por la posibilidad de estar sufriendo o llegar a sufrir una enfermedad grave. Por lo general se trata de una situación de hipocondriasis. Tienen un miedo irreal a desarrollar todo tipo de enfermedades y tendencia exagerada a identificar síntomas comunes y leves como característicos de un problema grave. La forma como las personas con el trastorno de ansiedad por enfermedad piensan acerca de sus síntomas físicos puede hacerlos más propensos a padecer esta afección. Psicológicamente se sitúan en una situación obsesivo-compulsiva.
Es importante darse cuenta que las personas con trastorno de ansiedad por enfermedad no crean estos síntomas intencionalmente. Ellas son incapaces de controlar los síntomas.

Las personas con el trastorno de ansiedad por enfermedad son incapaces de controlar sus miedos y preocupaciones. Con frecuencia, creen que cualquier síntoma o sensación es un signo de una enfermedad seria.
Los síntomas pueden alternar y cambiar y con frecuencia son vagos. Las personas con este trastorno a menudo examinan su propio cuerpo. Algunas pueden reconocer que el temor de tener una enfermedad grave es irracional o infundado.
Tratamiento
Es importante tener una relación de apoyo con el proveedor. Debe tener únicamente un proveedor de atención primaria. Esto es para evitar demasiados exámenes y procedimientos.
Encontrar un profesional en salud mental con experiencia en el tratamiento de este trastorno con psicoterapia puede servir. La terapia conductual cognitiva (TCC), un tipo de psicoterapia, le puede ayudar a manejar sus síntomas. Durante la terapia, usted aprenderá:
- A reconocer lo que parece empeorar los síntomas
- A desarrollar métodos para manejar los síntomas
- A mantenerse más activo, incluso si todavía tiene los síntomas
El trastorno somatomorfo
El trastorno somatomorfo se caracteriza por la presencia de uno o más síntomas orgánicos crónicos acompañados de niveles significativos y desproporcionados de angustia, preocupaciones y dificultades en el funcionamiento diario relacionadas con dichos síntomas.

- Las personas con trastorno somatomorfo están preocupadas por sus síntomas e invierten una cantidad excesiva de tiempo y energía en estos síntomas y en problemas de salud.
- El diagnóstico del trastorno se establece cuando la persona continúa preocupada e inquieta por sus síntomas a pesar de que se hayan descartado los trastornos físicos o bien cuando la respuesta al trastono físico es anormalmente intensa.
- La psicoterapia, en particular la terapia cognitivo-conductual, puede ser beneficiosa, al igual que puede serlo mantener una relación de apoyo y confianza con un médico.
Tipos
Trastornos cutáneos: acné, dermatitis, pruritos, eczemas, hiperhidrosis, urticaria y alopecia areata.
Trastornos respiratorios: asma bronquial e hiperventilación, rinitis alérgica.
Trastornos cardiovasculares: enfermedades coronarias, taquicardias, arritmias, hipertensión.
Dolor crónico: cefaleas, migrañas, artítris reumatoide, fibromialgia.
Trastornos digestivos: Estreñimiento, hiperacidez, colon irritable, dispepsia(empacho).
Trastornos endocrinos: hipertiroidismo, hipotiroidismo, diabetes y obesidad.
Trastornos genitourinarios: dismenorreas, desórdenes menstruales.


