La hipnosis es un fenómeno expuesto a mucha controversia. Hipnosis es un término muy teatralizado y expuesto al fraude por los espectáculos de ocio. Sin embargo, la hipnosis es una de las técnicas más sorprendentes y desconocidas dentro de la práctica clínica. Se trata de una herramienta terapéutica que, en el marco de un plan terapéutico mayor, manifiesta buenos resultados en la mejora del estado mental y físico de las personas.
En esta entrada de mi weblog abordaremos la hipnosis como una herramienta coadyuvante a los tratamientos de psicoterapia. Aquí, descubrirás cuál es la realidad detrás de hipnotizar y su significado y beneficio para la salud mental. Nos centraremos principalmente en la hipnosis como procedimiento heteroinducido.
¿Qué es la hipnosis clínica?
La hipnosis, tal y como se utiliza en la práctica clínica por profesionales de la salud, no es una terapia en sí misma, sino una técnica complementaria que se utiliza complementariamente dentro de los sistemas terapéuticos con validez empírica.
El concepto de hipnosis se ha de delimitar procedimentalmente desde tres formas de entender éste fenómeno. ¿Cómo se provoca la hipnosis?
La hipnosis como procedimiento heteroinducido. Un individuo (hipnotizador) dirige a otro individuo (sujeto, paciente) para que responsa a determinadas sugestiones que provocan cambios en la experiencia subjetiva, alteraciones en la percepción, sensación, emoción, pensamiento o conducta.
La hipnosis como procedimiento autoinducido. El sujeto o paciente aprende, adicionalmente en la intervención clínica, a utilizar los cambios producidos por la sugestión fuera de la consulta, con el fin de consolidarlos y generalizarlos. Esto es lo que se conoce como autohipnosis y que es un procedimiento aprendido para extender la sugestiones a la vida cotidiana.
La hipnosis como estado natural y espontáneo. Los fenómenos hipnóticos existen mucho antes de que las técnicas de inducción hipnótica fueran inventados. La idea es que la hipnosis sería en esencia una experiencia psicológica episódica de intensa absorción, un estado natural, que puede conllevar aspectos placenteros y displacenteros y que ocurre espontáneamente cuando la persona se ocupa de una tarea altamente motivante que exige una intensa concentración. Algunos ejemplos relativamente cotidianos son ‘dejar que nuestra música favorita haga volar nuestra imaginación‘, ‘conducir en automático (hipnosis de carretera)’,’sumirnos intensamente en nuestros propios pensamientos aislándonos de lo que nos rodea‘.
El proceso hipnótico es, por tanto, una relación de comunicación natural entre hipnotizador e hipnotizado que pretende generar comportamientos determinados basados en la sugestión. La hipnosis clínica, aunque no tiene efectos adversos relevantes, debe ser practicada por profesionales de la psicológica que dominen esta técnica.
Sabiendo ya lo que es la hipnosis, conviene que el lector o la lectora tenga presente qué no es hipnosis clínica.
Una de las imágenes más tópicas de la hipnosis se identifica con personas que parecen somnolientas y distraídas, o que actúa a voluntad del profesional; esto, no solo no es hipnosis, sino que no pasa nunca en la hipnosis clínica. La realidad es que cuando se hipnotiza a alguien realmente esta persona está en un estado de hiperconsciencia. No obstante, el de la pérdida de voluntad es una de las tantas mentiras que se han construido en torno a la hipnosis, especialmente en pro del espectáculo teatral (Ver la hipnosis y sus falseadores).

¿Para qué sirve la hipnosis?
Hace década que existen estudios que ponen en evidencia los efectos que tiene la hipnosis sobre las estructuras profundas del cerebro de los humanos. Se sabe, por ejemplo, que, al profundizar en los recuerdos, el paciente nota como su memoria mejora. También se ha demostrado los efectos positivos que tiene sobre la estabilidad emocional y ayuda a la conciliación del sueño y, por tanto, a dormir mejor, porque relaja la mente.
La hipnosis también actúa beneficiosamente sobre la corteza cerebral, en el sentido que incrementa la conexión entra la zona dorsolateral y la ínsula. Esta última está vinculada a la percepción del dolor, las emociones y las adicciones.
Como la hipnosis no es un tratamiento psicológico por sí sola, sino una técnica de relajación mental que se emplea de manera complementaria para ayudar al paciente en una determinada terapia o tratamiento, su eficacia se enmarca en la planificación general de una terminada terapia para un determinado tipo de problema. Así, la hipnosis es un método auxiliar en el tratamiento de casos de depresión, sobre todo cuando esta es grave, trastornos de ansiedad, fobias o adicciones, en las que ha mostrado eficiencia contrastada.
El estado hipnótico que nos induce la hipnosis clínica puede ayudarnos a estar mas abiertos a ciertas discusiones o sugerencias que quizá antes no nos podíamos ni plantear. Es por ello que gracias al trance y su significado en nuestra psique podemos ayudarnos de manera efectiva en muchas situaciones que nos generan perturbación y malestar significativo.
¿Qué tan peligrosa es la hipnosis?
Si alguna vez te has preguntado si la hipnosis es peligrosa debes saber que rara vez causa efectos secundarios o tiene peligros si la sesión está realizada por un profesional. Muy rara vez, la persona hipnotizada tras la sesión, puede sentir somnolencia, dolor leve de cabeza, un ligero mareo o un poco de ansiedad situacional
Características sorprendentes de la hipnosis
A pesar de que la hipnosis llama la atención de muchas personas, algunas incluso manifiestan fascinación por el mundo de lo hipnótico, la realidad es que son muchas las cosas que desconocemos sobre la hipnosis. Aquí recopilo algunos datos interesantes sobre la hipnosis en el tratamiento psicológico.
1 El humano permanece completamente despierto durante la hipnosis. A pesar de las creencias populares, y de los mitos y mentiras interesados, durante el trance hipnótico se establece un tipo de estado mental que es completamente natural. La persona mantiene el control total de sus acciones.
2 La persona promedio experimenta hipnosis al menos dos veces al día. Por ejemplo, cuando llegas a un sitio y no recuerdas el trayecto que has hecho, o cuando te sumes en pensamientos profundos y caes en la cuenta que ha pasado tiempo.
3 La hipnosis puede ser utilizada para olvidar ciertos efectos negativos y también para el control de dolor leve o moderado.
4 El cerebro actúa de forma diferente mientras está hipnotizado. la hipnosis permite pasar por alto partes conscientes de nuestra mente. La hipnosis terapéutica permite apagar los efectos que tiene el entorno en nuestra psique. En cambio nuestro cerebro gana en hiperconciencia, un estado en el que podemos controlar nuestro cuerpo y los efectos del entorno sin pensar conscientemente en ello.
5 No puedes quedarte atrapado en un trance. Al entrar en un trance no puedes quedarte indefinidamente dentro de él. A pesar de que es el hipnotizador el que tiene el control del inicio y el fin del trance la realidad es que el control final pasa por el hipnotizado o hipnotizada.
6 La hipnosis se siente diferente en cada persona. Las personas tienen diferentes experiencias alrededor de la hipnosis. Por lo tanto, el estado hipnótico es completamente diferente en cada individuo o persona hipnotizada.


