¿Realizas comportamientos muy repetitivos en tu día a día?
¿Tienes temores que carecen de sentido?
¿No puedes controlar tus pensamientos impulsivos?
Si has respondido afirmativa a estas cuestiones, es posible que te encuentres entre los que sufren TOC, un trastorno mental que puede provocar estragos en la vida diaria de la persona que lo padece y de las que la rodean.

¿Qué es el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)?
La idea principal de esta entrada de mi blog es que las personas con TOC pueden vencer este trastorno a través de la terapia conductual autodirigida que provoca cambios reales en el cerebro. La terapia de los Cuatro Pasos en el tratamiento del TOC puede considerarse, treinta años después de sus primeras investigaciones, como un gran avance de la neurociencia.
Un Trastorno Obsesivo Compulsivo es una afección mental que consiste en presentar obsesiones, que son pensamientos e imágenes mentales intrusivos, desagradables y angustiosos, y compulsiones, que son rituales que se repiten una y otra vez, con los que las personas con TOC tratan de contrarrestar, sin conseguirlo, esas obsesiones. Es decir, las víctimas de TOC adquieren comportamientos extraños y autodestructivos para evitar alguna catástrofe imaginada, sin que, en realidad, exista conexión entre esas conductas y aquello que les obsesiona y temen
Sabemos, que el TOC está relacionado con un desequilibrio químico en el cerebro y también que, actualmente se puede tratar de forma eficaz sin ningún tipo de medicamento. Sabemos también que el método de autotratamiento de los Cuatro Pasos permite que la persona con TOC cambie su química mental.
Los Cuatro Pasos
En los últimos años ha habido avances significativos en el tratamiento del TOC. Años de investigación hicieron posible los avances eficaces mediante la técnicas de «exposición con prevención de respuesta«, que continúa utilizándose en la actualidad. La técnica permite que, a medida que avanza la terapia, la intensidad de la ansiedad de los pensamientos obsesivos disminuya y la persona controle mejor los síntomas del TOC.
En las últimas dos décadas, alternativamente, se ha venido estudiando y experimentando una terapia cognitivo-conductual autodirigida como complemento y mejora de la exposición. Se trata de un método conductual de autotratamiento (guiado en sus fases iniciales de aprendizaje) que no necesita de intervención farmacológica.
El método enseña a las personas a reconocer el vínculo entre los síntomas del TOC y el desequilibrio bioquímico del cerebro. Es decir, el paciente aprende a combatir los pensamientos y los impulsos problemáticos característicos del TOC, redirigiendo la mente hacia otras conductas más sanas y constructivas.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) ha venido demostrando en sus prácticas científicas contrastadas, que mediante los cambios de conducta, una persona puede liberarse de bloqueos mentales, cambiar su química mental y aliviar síntomas tan terribles como los que acompañan al TOC. El método de los Cuatro Pasos permite entrenar a la mente, y ya nos podemos imaginar la diferencia del impacto que tiene un pensamiento o impulso obsesivo sobre una mente entrenada en comparación con el que tiene sobre una mente no entrenada.
Mediante los conocimientos que se adquieren al aprender los Cuatro Pasos, no solo que consigue tener un arma poderosa para la batalla contra los pensamientos e impulsos no deseados, sino que se adquiere fortaleza en un sentido mucho más amplio. De este modo se da un gran paso hacia el refuerzo de la capacidad de logar los objetivos y mejorar la calidad de vida cotidiana.
Un método útil para el TOC, pero al mismo tiempo, eficaz para otra variedad de problemas como las drogodependencias, los comportamientos sexuales impulsivos, comer o beber de forma descontrolada, rumias excesivas con respecto a las relaciones o, sencillamente, para dejar de morderse las uñas.
El método de autotratamiento de los Cuatro Pasos supone un modo de organizar las respuestas mentales y conductuales a los procesos de pensamiento interno. A estos pasos se os conoce como las cuatro R: reetiquetado, reatribución, reenfoque y revalorización.
En el Reetiquetado aprendemos a reconocer con claridad la realidad de la situación y a no dejarnos engañar por los desagradables sentimientos que producen los síntomas del TOC.
La Reatribución nos permite tomar consciencia de los síntomas y de las posibilidades que tenemos para cambiar la experiencia problemática.
Mediante el Reenfoque, aprendemos a dirigir nuestra atención hacia conductas más constructivas. Dejamos de tomarnos los síntomas al pie de la letra.
Con la Revalorización, no solo quitamos valor a los pensamientos obsesivos y a los impulsos compulsivos, sino que añadimos mucho valor a aquellos pensamientos y conductas que nos mejoran la vida.
Los Cuatro Pasos actúan juntos.


