Cine para levantar el ánimo


Con facilidad utilizamos el término depresión para aludir a estados de ánimo bajo, a falta de energía, o simplemente nos persigue uno de esos días apesumbrados en el que experimentamos nostalgia o melancolía. Sin embargo, y pese a no pasarlo nada bien esos días, conviene no confundir estar con el estado de animo bajo, incluso por los suelos, con la depresión. La depresión es un trastorno mental muy serio y mucho más complejo que la tristeza o el desánimo.

Vivimos tiempos en los que las emociones están más presentes que nunca. Especialmente después de que sufrimos la pandemia de covid 19, nuestros mundos personales, interiores, han tendido a un mayor aislamiento y los efectos psicológicos que esto trae consigo. Los estados emocionales los vivimos con más intensidad y los pensamientos ocupan demasiado espacio en nuestras vidas, condicionándola muchas veces. Por lo general, estas vivencia se expresan en forma de abatimiento, aburrimiento, desgana, mal humor y enfados.

Bien, cuando nos sentimos así, buscar una forma de entretenernos es un buen plan para afrontar esos momentos en los que parece que cargamos con un peso insoportable. Pero, cuidado, te hablo de un entreteniendo de calidad con capacidad para ayudarte a salir de la desgana y el pesimismo circunstancial, no de ponerte a consumir un canal de televisión tras otro o de hacerte una herida en la yema del dedo pulgar de tu mano pasando compulsivamente una tras otra noticias y estados en las redes sociales. Se trata, por el contrario, de poner toda tu atención en una historia que te haga disfrutar un buen rato.

Existe numerosas formas de conseguir que, mediante el entretenimiento, nuestros pensamientos de tristeza y de abatimiento dejen de perturbarnos, de hacernos pasar malos momentos y de influir negativamente en nuestra vida. Probablemente, tú tengas tus maneras preferidas de distraerte y pasar el tiempo disfrutando de lo que haces, tal vez, cuando estás muy triste no se te ocurre nada capaz de distanciarte de la tristeza. Yo, hoy, lo que vengo a proponerte para esos momentos es que te pongas ¡una buena película de cine!

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El cine como terapia

Con frecuencia, los personajes de las películas de cine se enfrentan a situaciones y problemas muy comunes en la vida real de las personas. Hace tiempo, que la neurociencia investiga si el cine puede tener una función terapéutica a la hora de abordar ciertos trastornos o problemáticas personales, como procesar el duelo, superar una ruptura amorosa o afrontar ansiedades y depresiones.

De esta investigación conocemos que, algunas películas de cine, pueden actuar como metáforas de la vida, al igual que los cuentos, las obras de teatro o las novelas, pero con una capacidad para el impacto emocional mayor que otras artes. No cabe duda, que sus recursos humanos y técnicos permiten llegar de una manera muy potente.

El cine tiene el poder de generar una amplia gama de emociones que, más allá de la diversión, pueden tener muchos beneficios para la salud física y mental, al hacernos experimentar desde la risa hasta las lágrimas, pasando por la intriga y el miedo, pudiendo incluso contribuir a generar un proceso de catarsis. El cine va muy bien para levantarnos el estado de ánimo, si bien conviene elegir bien la película que ver.

El cine, como la música, es una buena herramienta terapéutica en el marco de un plan de intervención integral, nunca como elementos aislados. Dependiendo de las circunstancias de cada persona, y de cada paciente si se utiliza en el marco de una psicoterapia y con finalidades clínicas, el cine puede ayudar a las personas a reflexionar sobre sus propias experiencias, a comprender mejor sus emociones. Algunas películas de cine pueden llegar a suponer un catalizador para el crecimiento de aquellas personas abiertas a aprender, visionándolas con conciencia, desarrollando su intuición, la liberación emocional o el alivio.

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