Cuando experimentamos el dolor que nos ocasiona que nuestra pareja nos haya sido infiel; inicialmente, a lo único que atendemos es al sufrimiento que padecemos en esos momentos.
Cuando acabes de leer este post, espero que comprenderás que la solución a esa vivencia no habita en el dolor, ni en el resentimiento, sino en la aceptación de la experiencia. He de advertirte, que estas reflexiones pueden ser de utilidad si, pese al impacto demoledor y la crisis originada por una infidelidad (que no solo es física), la pareja se sigue amando y existe voluntad de superar esta situación y continuar con la relación.
La infidelidad es una de las peores debacles para una relación de pareja, porque engendra uno de los fenómenos psicológicos más destructivo de la convivencia y de las relaciones entre dos personas: el de la desconfianza. Cómo recuperar la confianza perdida después de una infidelidad es el reto mayor al que se enfrenta una pareja si conserva la intención de solucionar la inseguridad, la incertidumbre, los miedos y las culpas que se instalan en la relación.
Cada pareja es diferente, porque la componen personas diferentes. Pero, en general, la persona que no esperaba una infidelidad por parte de su pareja y la descubre, o su pareja se la confiesa, suele quedarse inicialmente en shock. A la sorpresa inicial y al sentimiento de traición, le sueles seguir manifestaciones de rabia, desprecio, así como deseo de venganza y desagravio.
Por su parte, la persona infiel (si existen - insisto – sentimientos verdaderos hacia su pareja), suele sentirse bastante culpable y tener sentimientos de mucho reproche hacia sí mismo y hacia el hecho sucedido.

¿Es posible recuperar la confianza después de una infidelidad?
Una pregunta difícil de contestar. La confianza es una creencia y una construcción personal y social, que podemos tener hacia nosotros mismos o hacia otras personas. Se trata de algo que requiere tiempo y compromiso para construir y cimentar, pero que, por el contrario es fácil de destruir con la inseguridad y con la deslealtad.
Recuperar la confianza en una pareja que ha sido infiel depende de cada persona. Puede que no se recupere nunca. Pero, si después de una infidelidad se decide continuar con la relación, será necesario un arduo trabajo destinado a reencontrarse con la intimidad de la pareja y recuperar la confianza mutua.
La parte de la pareja que ha sufrido la infidelidad necesitará que su pareja pueda recoger su dolor, y la que la ha cometido, que se la comprenda sin malignizarla, y que se vean también sus sentimientos y necesidades. Si esto se logra (las terapias de pareja son un buen puente para conectar las dos orillas del problema), y consiguen comunicarse de forma auténtica, escuchando a la otra parte y manteniendo los nuevos compromisos adquiridos, la confianza se irá restableciendo poco a poco, y la pareja podría salir, incluso, más reforzada que antes.
Las personas que han sido infieles, más que tener afectada la confianza, suele estar confusa, ya que puede no tener claro por qué ha sido infiel: ¿aburrimiento? ¿cansancio? ¿falta de deseo? ¿fantasías? A su juicio ante de plantearse cómo recuperar la confianza de su pareja, la persona infiel debe tener claro si desea continuar o no con la relación. Si existe en esta persona autoengaño, o deseo de complacer sin tener claro lo que desea, es muy probable que pueda volver a cometer infidelidad. A propósito de si una persona infiel lo puede volver a ser, te invito a leer en siguiente artículo en este mismo blog: ¿La persona infiel siempre repite otra vez?
Si la persona infiel está sinceramente arrepentida y no quiere romper o que se rompa la relación con su pareja, entonces debe trabajar el perdón, restablecer la confianza y la construcción de un nuevo modelo de pareja. Por su parte, la parte de la pareja que ha sufrido la infidelidad, debe trabajarse no vivir en una espiral de desconfianza y reproches de la que no sea capaz de salir.
Hablar en pareja sobre la infidelidad cometida por uno de los miembros de la misma es difícil, por lo general, el asunto solo se trata en discusiones acaloradas y dominadas por el dolor y la culpa. Sin embargo, para la restauración de la confianza, se requiere un nuevo marco de diálogo en pareja (propiciado muchas veces desde la terapia de pareja), que requiere mucho trabajo. La infidelidad es un tema tabú y los temas tabús si no se resuelven se enquistan y, finalmente, destruyen una relación.


