La Navidad es una de las épocas más luminosas y a la vez controvertidas del año. Suele ser un tiempo ideal para darnos a oportunidad de reunirnos con las personas que queremos, tal vez porque viven lejos o porque, durante el resto del año, los compromisos personales y laborales dificultan que interaccionemos con ellas todo lo que desearíamos. Pero hay para quien la Navidad, y en particular los eventos familiares por Navidad, resultan algo difícil de llevar, que se realiza por compromiso, a veces a regañadientes.
Las cenas de Noche Buena y las comidas del día de Navidad son, particularmente, los momentos en los que sucede todo lo bueno que nos hace feliz, o por el contrario, estallan los conflictos que existen entre las personas que se sientan juntas alrededor de la mesa, sus diferencias de opinión, en forma de discusiones y reproches.
En esta entrada de mi blog, que escribo en esta mañana del 24 de diciembre de 2025, voy a comentarte algunas cosas que, tal vez, te resulten de interés o ayuda, para disfrutar más y discutir menos en la cena o en la comida de Navidad. Este es un repaso rápido de los temas de conversación que es preferible evitar si consideras que pueden acabar generando problemas, como en años anteriores.
Los temas más polémicos en Noche Buena
Conviene, antes que cualquier otra cosa, tener en cuenta o incluso establecer con las personas con las que pasarás cenas y comidas, que ese no es el momento más adecuado para sacar a discusión (y mucho menos para resolver) ese conflicto enquistado que tienes desde hace tiempo con algún miembro de tu familia o amigos. En cualquier caso, salvo que exista coincidencia en creencias y opiniones, los temas más polémicos por Navidad, los que más acaloramiento y salida de tono provocan, y que conviene, en ese caso evitar, suelen ser los siguientes.
1 Religión : La navidad tiene un fondo religioso, que no debería ser objeto de polémica si nos respetamos las creencias, pero, a veces, las diferencias aparentemente pequeñas en los puntos de vista religiosos puede resultar gigantescas y genera discusiones que rayan lo absurdo, pero son dañinas para las relaciones.
2 Opinar sobre las decisiones de otros: Se trata de temas complejos y controvertidos que pueden resultar una bomba directamente al centro de la mesa de celebración. Por lo general caen de manera inoportuna y dolorosa, particularmente si se habla de decisiones controvertidas o que a alguien le parecen inadecuadas. Incluyo aquí, el poner en valor exagerado los éxitos propios, de los hijos, etc.
3 Política y noticias: Como lo más probable es que no todos los asistentes a la cena o a la comida de Navidad piensen de forma parecida sobre la política o las noticias, y que hablar de estos temas, particularmente después de haber consumido alcohol, puede llevar a una discusión acalorada, quizá sea mejor evitarlo en la medida de lo posible. No vas a conseguir que nadie cambie de opinión y suele acabar en drama.
4 Dietas o el plan deportivo a iniciar en el nuevo año: Esto es un poco más de lo mismo. Hablar de estos temas no es lo más recomendable para las reuniones de Navidad, especialmente si no es la primera vez que lo intentas. Los comentarios jocosos o poco respetuosos pueden generar una discusión tremenda, con enfrentamientos dolorosos. Si estás decidido/a a trabajar por mejorar tu salud y bienestar, elige otro momento para comentarlo.
¿Por qué en Navidad afloran más los temas polémicos en la familia?
En Navidad surgen temas conflictivos por una combinación de estrés, expectativas irreales y vulnerabilidad emocional, amplificada por factores como la logística de las reuniones, presiones económicas, nostalgia, el alcohol y «fantasmas del pasado» familiares que resurgen en reencuentros, llevando a discusiones sobre temas sensibles como los que te acabo de comentar, entre otros.
Qué hacer si se avecina un drama en la mesa navideña.
Si sospechas o compruebas que durante la cena o la comida navideña se puede provocar algún conflicto dialéctico entre los comensales porque hay temas que sin duda pueden ocasionar que se produzcan estos episodios desagradables, como los que te acabo de comentar, es el momento de dejarte aquí unas recomendaciones sobre qué hacer si alguien ha comenzado una conversación delicada, conflictiva, que sabes que generará problemas y dramas en la mesa.
Distrae la atención de la persona que ha metido la pata: Todo el mundo tiene algo bueno, incluso el típico metepatas que saca alguna de las conversaciones prohibidas. Hacer un elogio y luego preguntar algo es una buena maniobra de distracción. Por ejemplo, si tu tío ya está borracho y comienza a opinar sobre el Congreso, nada mejor que elogiar el cordero que ha hecho y pedirle la receta.
Búscate un aliado antes de la cena: si vaticinas que este año hay drama navideño, búscate un aliado para trabajar juntos y mantener alejadas las conversaciones complicadas, llevándolas en una dirección completamente nueva. Si es necesario, pensad en un gesto que os sirva de señal secreta para comenzar la estrategia.
Usar la asociación de palabras: no queda demasiado ‘fino’, pero es muy eficaz. Consiste en escuchar lo que alguien está diciendo, elegir una de las palabras que ha utilizado y convertirla en una nueva conversación. Por ejemplo, si tu suegra está criticando cómo duerme al bebé tu hermana, podrías decirle: «Quería aprovechar para preguntarte si has tenido alguna vez problemas de insomnio». Éxito garantizado.


