Aprende a meditar en 9 pasos


La meditación es una práctica milenaria. Es una práctica que cada vez goza de más popularidad, porque son muchos los beneficios que aporta para el bienestar mental y emocional, ya sea para calmar la mente, para reducir la ansiedad o el estrés, o para encontrase con uno mismo, cada vez hay más personas interesadas en introducir esta práctica en su vida cotidiana.

Aunque meditar no siempre es fácil, especialmente al inicio, ya que requiere constancia en su práctica, podemos llegar a familiarizarnos con ella y, así, disfrutar de sus numerosos beneficios, a los que ya hemos indicado en el párrafo anterior, hay que sumarle su efecto positivo en nuestro sistema inmunitario, favorece la memoria y la atención, ayuda a empatizar con otras personas y potencia la aparición de pensamientos mejor adaptados y positivos.

En esta entrada de mi blog, te voy a explicar 12 pasos que, si los sigues, te ayudarán a aprender y a practicar mejor la meditación.

12 pasos para aprender a meditar.

Meditar funciona cuando convertimos esta práctica en un hábito de vida. Para ello, necesitas superar algunas resistencias que, al principio, puedes encontrar en el proceso meditativo. Continua con el proceso de aprendizaje, seguir adelante con la práctica es lo que te va a permitir mejorar. Si quieres saber cómo meditar, sigue estos pasos:

1 Ponte ropa adecuada. La ropa cómoda, que no te presione es fundamental. Sácate el calzado, quítate el reloj y otros complementos que pueden resultar incómodos y pueden molestar para la práctica.

2 Busca un lugar tranquilo. Un sitio que te permita estar relajado o relajada, sin interrupciones ni interferencias. Cualquier sitios puede ser bueno si te permite sentir comodidad y centrarte plenamente en la meditación. Evita lugares donde puedan distraerte estímulos externos.

3 Adquiere una postura correcta. Lo mejor es sentarse, en el suelo, con la espalda recta, pero sin tensiones, respirando profundamente y manteniendo espalda y hombros relajados (se considera un paso previo muy apropiado, el aprendizaje en relajación). Si te va mejor sentarte en una silla o de rodillas, hazlo así, lo importante es que elijas lo que es más cómodo para ti, sin que se sobrecargue tu espalda o se te duerman las piernas o tus brazos se flexiones de una manera inadecuada.

Photo by Suraphat Nuea-on

4 Centra tu atención en un objeto. Con los ojos cerrados, céntrate en un objeto o en tu propia respiración (en este caso se recomienda respiración diafragmática. Una pequeña bola de goma en la palma de tu mano, o un cojín sobre tu regazo, puede ser suficientes para focalizar tu atención hacia los estímulos que estos objetos te transmiten, te resultará sencillo mantenerte en el momento presente a través de todos tus sentidos.

De ésta manera, te resultará más sencillo empezar la práctica de la meditación. Al tener un objeto concreto en el que focalizarte eliminas la incertidumbre de no saber hacia dónde podrá dirigirse tu mente.

5 Acepta los pensamientos que surgen y sigue adelante. Es de lo más normal que en la práctica de la meditación, surjan distintos pensamientos: problemas personales, incomodidades del momento que se vive, incluso inseguridad de estar haciendo bien la meditación o no (lo que ocurre, obviamente, en las primeras prácticas). Simplemente, acepta que esto es habitual, y sigue con tu práctica.

6 Aumenta tu tiempo de meditación progresivamente. Cuando te inicias en meditación debes ser paciente y empezar poco a poco. Es recomendable empezar con meditaciones de un minuto e ir progresando hasta alcanzar meditaciones de 20 o 30 minutos. Cada vez lo harás mejor y te ayudará al objetivo principal de mejorar tu bienestar. En el siguiente video, tienes una guía para practicar este minuto de meditación.

7 Añade tu meditación como rutina diaria. Una vez aprendidos los pasos anteriores, ya estás en disposición de hacer de la meditación uno de tus hábitos saludables. Con la práctica sentirás sus beneficios de una manera más intensa.

8 Busca personas que también quieran iniciase en la meditación. Pocas cosas son más efectivas qu buscar «aliados para realizar esta práctica de salud. Tanto para realizar la práctica en compañía como para estar al tanto de los progresos de otras personas o para compartir rutinas interesantes, tener apoyos favorece tu adherencia a la meditación.

No pierdas de vista que, la meditación, como la relajación debe ser un momento placentero.

9 Al principio déjate guiar. Al comenzar el aprendizaje y la práctica de la meditación es posible que mantener la concentración no sea fácil, para ello, las meditaciones guiadas pueden ser muy útiles, ya que te ayudan a mantener el enfoque en el proceso de meditación. La meditación guiada facilitará el estado mental apropiado para que meditar resulte agradable, placentero y útil para ti.

Recuerda. La constancia en la práctica de la meditación es más importante que la duración de la misma.

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