La psicoterapia es efectiva no tanto por las técnicas que se puedan emplear en la misma, sino, principalmente, por el tipo de relación que se establezca entre el terapeuta y el paciente. En este sentido, el terapeuta debe tener algunas características específicas como la de ser empático, congruente, cálido y aceptar positiva e incondicionalmente a su paciente.
El vínculo que se establece en la relación terapéutica constituye el núcleo del mecanismo del cambio en el paciente. Es el corazón mismo de la terapia. Esta relación favorece que se cree un lugar seguro, donde el paciente pueda experimentarse a sí mismo, al mundo y sus relaciones. Un buen vínculo es la base para comenzar la terapia y el eje sobre el que deben orbitar todas las estrategias terapéuticas.
Si estás interesado o interesada en conocer más sobre la relación terapéutica y la importancia del vínculo terapéutico, te invito a leer el artículo que sobre este tema escribí para la revista Psicología y Mente, y que podrás encontrar en mi perfil de Psicología y Mente.
Blas Ramón – psicologiaymente.com !function($_x,_s,id){var js,fjs=$_x.getElementsByTagName(_s)[0];if(!$_x.getElementById(id)) {js = $_x.createElement(_s);js.id = id;js.src = ‘//psicologiaymente.com/js/widgetpro.js’;fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document,»script»,»pym-pro-widget»);

