La creatividad es la capacidad para generar ideas y soluciones más allá de lo comúnmente establecido. Es decir, se refiere al pensamiento original en el que se idea, innova y crea una potencial solución o una novedosa propuesta. Este proceso creativo, también puede estar basado en soluciones ya existentes a las que se agregan nuevos elementos que la mejoran.
Si bien al crear se aplica la imaginación, la lógica y el razonamiento, hay quienes piensan que estos dos últimos aspectos en realidad la limitan. Estas personas consideran que el pensamiento creativo debe producirse con espontaneidad, casi rayando el azar o la casualidad. Sin embargo, esta creencia es, en sí misma, una limitación de la creatividad, ya que, en realidad, todas las nuevas soluciones provienen de un pensamiento procesado, bien por estar concentrado en un tema e si mismo o mientras se analiza otro concepto que de alguna manera hemos llegado a relacionar.
La creatividad es intelecto e imaginación. Mediante el intelecto, una persona es capaz de pensar, analizar la información, comprender las relaciones causa-efecto y sacar conclusiones. La imaginación permite ir más allá de los patrones habituales, rechazar estereotipos y contemplar nuevas formas de resolver los problemas.

Es en la conjunción de estos dos factores donde se concentra la capacidad terapéutica de la creatividad. La creatividad hace emerger los talentos de las personas, y éstos se transforman en activadores neuroquímicos y emocionales que facilitan superar los bloqueos y mejorar los estados de ánimo en ciertos trastornos psíquicos y conflictos emocionales. A través de la creatividad, las personas podemos progresar y cambiar.
No les quepan dudas. Potenciar la creatividad es una forma eficiente de recuperar y reforzar los anclajes cognitivos y emocionales que poseemos; es un proceso sutil con capacidad para reordenar la mente, o dicho de otra manera, nos ayuda a unir nuestra parte emocional con nuestra parte emocional canalizándola de una forma ordenada y perseverante, siendo ésta, la cualidad más terapéutica de la creatividad. Las acciones que siguen a las decisiones son el procesos que permite a alguien mejorar su salud y superar sus problemas.
Ser creativos es una de las habilidades más valoradas en el entorno terapéutico. Por su capacidad integradora y su predisposición a generar lo inédito, quien desplega recursos creativos ante una situación o estado de parálisis, alcanza la flexibilidad psicológica necesaria para el cambio fundamental que mejore la calidad de vida y avance en el sentido de la felicidad.


