Cuando la creatividad es una forma personal de afrontar traumas.
La creatividad es una excelente puerta de salida para nuestra resiliencia. A través de la creación de un imaginario que podemos compartir con otras personas, somos capaces de establecer nuevos significados personales, que ayudarán a darle mayor coherencia a una realidad perturbada por los eventos o sus efectos postraumáticos, incluso en los casos en que la ruptura con la realidad pueden conducir al delirio. Alcanzar la resiliencia implica un proceso previo de trabajo que permita la mejor expresión posible del mundo interior. Como ocurre cuando la expresión del trauma es la construcción misma de una obra de arte, los efectos de la resiliencia son el logro de la seguridad afectiva y de la responsabilidad en generar un nuevo proyecto de vida.
Leer el artículo completo aquí


