El suicidio es ya la primera causa de muerte violenta en España, superando a la muertes producidas por los accidentes de tráfico. Sin embargo, aún estamos llenos de estereotipos y falsas creencias sobre el suicidio.
En este artículo, quiero exponerte algunos de los mitos que muchas personas mantienen como certezas en relación al suicidio y a la conducta de la persona suicida, y que en realidad son verdaderas falsedades sobre las que se asienta la estigmatización del suicidio.
Las personas que hablan sobre suicidio solo buscan atención
1 Mito: Las personas que verbalizan su intención de suicidarse lo hacen solo para llamar la atención. No lo harán y no es necesario que los tomen en serio.

Realidad: siempre hay que tomar en serio a aquellas personas que manifiestan que quieren terminar con sus vidas.Hablar sobre el suicidio podría ser su forma de pedir ayuda. Cuando las personas tienen tendencias suicidas, generalmente se sienten solas y necesitan apoyo emocional. El acceso a la ayuda adecuada en el momento adecuado puede prevenir el suicidio. En caso de conocer a alguien que pueda estar pasándolo mal, es esencial comunicarse con él, iniciar una conversación, escuchar con la mente abierta y preguntar qué podemos hacer para ayudar; todo esto puede marcar la diferencia en la vida de alguien.
Este mito conduce, precisamente, a no prestar la debida atención a las personas que manifiestan ideas suicidas.
Solo determinadas personas se suicidan
2 Mito: solo las personas con problemas de salud mental mueren por suicidio.

Realidad: no todas las personas que viven con problemas de salud mental son suicidas, y no todas las personas que mueren por suicidio tienen problemas de salud mental.
El suicidio puede afectar a cualquiera. Hay una serie de factores de riesgo, como sufrir violencia o abuso, que son determinantes más amplios de la salud mental. Las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables (por ej., refugiados, colectivos minoritarios, personas LGBTI o personas encarceladas). El comportamiento suicida es indicativo de una abrumadora sensación de angustia y no necesariamente de un problema de salud mental. Las personas pueden estar lidiando con problema de salud mental o pueden estar bajo una presión extrema y no cuentan con habilidades de afrontamiento saludables o un sistema de apoyo sólido. Tener un problema de salud mental no conduce automáticamente a un comportamiento suicida. El suicidio puede ser una consecuencia de las experiencias de la vida: falta de comprensión, exposición al estigma, dolor, acercamiento destructivo a uno mismo, soledad y falta de acceso a la atención de salud mental
Asociar el suicidio con la enfermedad mental es uno de los estigmas más extendidos en la sociedad, lo atribuimos casi como sinónimos. Aunque algunas enfermedades mentales puedes suponer un riesgo de suicidio considerable, no necesariamente hay que padecer un trastorno metal para suicidarse. No hay duda de que todo suicida es una persona que sufre.
El suicidio es una elección personal
3 Mito: El suicidio es una elección personal, no tenemos que intervenir. Las personas suicidas quieren morir.

Realidad: La mayoría de las personas con conducta suicida en realidad no quieren morir. La mayoría de las personas con conducta suicida en realidad no quieren morir: no quieren vivir la vida que tienen. Por eso es tan importante hablar de otras opciones en el momento adecuado. El acceso al apoyo en el momento oportuno puede prevenir el suicidio.
Hablar sobre el suicidio puede animar a las personas a acabar con sus vidas
4 Mito: Hablar sobre el suicidio puede alentar a las personas a terminar con sus vidas.

Realidad: Preguntar a las personas si están pensando en suicidarse no les da ideas sobre el suicidio.
Debido al estigma generalizado, las personas que piensan en el suicidio no saben con quién hablar al respecto. Hablar abiertamente sobre cómo se sienten puede facilitar disipar algo de la tensión que está causando sus sentimientos suicidas. También puede ayudarles a reconsiderar su decisión y descubrir otras opciones además del suicidio.
Infunde temor a la hora de abordar el tema del suicidio en quienes están en riesgo de consumarlo. Está demostrado que hablar del suicidio reduce el riesgo de realizarlo y puede ser la única posibilidad que ofrezca a esa persona para el análisis de sus propósitos autodestructivos.
El suicidio no se puede prevenir
5 Mito: no se puede prevenir el suicidio porque es impredecible.

Realidad: el suicidio se puede prevenir.
Las medidas incluyen abordar los problemas que conducen a los intentos de suicidio (estigma, falta de acceso a los servicios, falta de información sobre salud mental, falta de apoyo entre iguales, condiciones adversas durante la infancia), reducir el acceso a los medios de suicidio (es decir, armas, ciertos medicamentos), informes de los medios de comunicación e intervenciones escolares.


