Con frecuencia, los problemas relacionados con la sexualidad producen conflictos que perjudican seriamente la relación de pareja. En otras ocasiones, ni siquiera permiten que una relación crezca debido a las creencias y necesidades de cada persona referente a su propia sexualidad. El sexo es algo que se practica, pero de lo que se habla poco entre los practicantes, del que se ocultan gustos y se obedece a tabús y del que, en demasiadas ocasiones se ignora la importancia de la erotización en la relación.
Todas y todos sabemos de la importancia de la sexualidad en la relación de pareja, independientemente de la valoración que cada uno de nosotros le de de acuerdo con nuestros particulares principios y creencias. Esta importantica, la que sea, está sustentada básicamente en la relación coital, lo cual, a parte de insuficiente es arriesgado, ya que tiene una tendencia cultural a la pasividad y a la insatisfacción producto de la rutina. En muchas de nuestras cultura, la escasa presencia de erotismo en las relaciones de pareja, y la cantidad de tabús limitantes en torno a la sensualidad, contribuye a la aparición de estas rutinas y conflictos en las relaciones.

A la pérdida de la pasión y del interés entre las parejas después de un periodo de convivencia más o menos largo, en los últimos años hemos venido asistiendo como se reproduce otra dinámica que contribuye poco al desarrollo de una sensualidad y sexualidad potencialmente rica para la pareja, y es la de la sustitución del erotismo por una seducción más directa y explícita, en la que no se conocen y reconocen los matices de las necesidades afectivo-sexuales de la otra parte de la pareja. El desconocimiento de la otra parte de la pareja, junto a la falta de comunicación, son verdaderos asesinos de las relaciones románticas.
Mejorar la relación erótica en nuestros intercambios íntimos es una de las mejores maneras de encontrar fuentes de satisfacción en nuestra relación, y no solo en el ámbito de la sexualidad sino que, en general, produce beneficios a nivel psicológico y psicosocial. Si te interesa conocer y mejorar en tu propia capacidad para la sensualidad propia y compartida, quizá te interese alguna de las siguiente recomendaciones.
Antes que nada, ¡tómatelo con buen humor!
Tener un buen sentido del humor en casi todo en la vida y, como no, en las relaciones afectivas, lo facilita todo. El humor conecta a las personas emocionalmente. El humor aumenta la segregación de serotonina (ya saben, esa hormona capaz de mejorar tanto los estados de ánimo). Con la risa se disfruta más del sexo. Una buena dosis de risas relaja y acerca una barbaridad.
El buen humor tiene, además, una cualidad que considero especialmente interesante y beneficiosa, y es la de que facilita aceptar lo desconocido y superar miedos, tabús y estereotipos de comportamiento. La risa de la sorpresa hace saltar por la ventana a los demonios de la represión y a los fantasmas del pensamiento único, inamovible.
Erotismo en pareja

Cada persona es un mundo, cada pareja un universo diferente. Pero tanto el mundo particular como el universo compartido tienen tendencia a desconfiar de la novedad, especialmente cuando han pasado algunos años donde la rutina ha supuesto una barrera casi infranqueable para la novedad. En estos casos, pero también en cualquier otro, incluidos los tiempos de mayor pasión, conviene desarrollar nuestro erotismo y estimular el de nuestra pareja. Para ello se pueden implementar en la relación diferentes prácticas y juegos sexuales con las que explorar nuestra sexualidad y nuestras fantasías.
El erotismo empieza por el desarrollo personal. Sin el autoconocimiento es tremendamente difícil superar etapas donde la «llama está apagada» , se nos ha presentado algún tipo de trastorno psicológico de la sexualidad, inseguridad personal o esa vergüenza aprendida que nos atenaza e impide intentar proponer y probar cosas nuevas. Aunque irremediablemente con el paso del tiempo nos acostumbramos a la otra persona, casi siempre está en nuestras manos darle un nuevo matiz, una luz diferente, un sabor nuevo a nuestras relaciones íntimas.
En las relaciones sexuales es más importante centrarse en el otro que en uno mismo/a, tanto en los momentos en el que la relación afectivo-sexual es muy satisfactoria como, y muy especialmente, cuando se presentan esos momentos de pérdida del interés sexual. Con frecuencia la erotización de las relaciones es el mejor antídoto contra la apatía sexual, singularmente aquella producida por la rutina y la uniformidad. Ante los reclamos, la persona apática puede reaccionar propositivamente, sintiéndose más atractiva y deseada. La erotización proporciona confianza, la seguridad y la complicidad. El amor y la pasión se alimenta de estas mismas fuentes.
Conseguir el deseado erotismo depende de cada persona y de lo que aporta a la relación, y depende, también, de la implicación y complicidad de la pareja. El erotismo se debe entender como un elemento de salud físicas y mental de enorme importancia. Por ello, resuelve las trabas que te limitan para mostrar tu lado más sensual y , sobre todo, disfruta y haz disfrutar.
Los siguientes tips tal vez te animen a ello:
Recorre tu cuerpo de manera diferente a la habitual. Generalmente tenemos rutinas para auto estimularnos, y es muy bueno cambiar las zonas erógenas que acariciamos, la forma de hacerlo y el orden.
Preserva el espacio íntimo con tu pareja, cuida tu imagen y mantén el misterio. De alguna manera es volver, al menos por momentos o como juego, al noviazgo, esa etapa en la que el tiempo compartido era prioritario, el arreglo personal un asunto impostergable, y el misterio algo que todavía no habíamos matado.
Toma clases de baile para desarrollar habilidades eróticas y de comunicación no verbal. El baile es una excelente herramienta de expresión corporal, de comunicación en la pareja y por supuesto algo sugerente y erótico.
Provoca a tu pareja durante el día. El acto sexual comienza antes del contacto físico, por eso no dejes de ponerle mensajes, hacerle visitas rápidas o enviarle fotos provocativas.

Perfuma tu cuerpo y el ambiente del encuentro. El olfato es un sentido primitivo y determinante del placer, así como algo que te desconecta eróticamente si lo que hueles no es agradable.
Utiliza todos los recursos que movilicen lo visual. Tanto para las mujeres como para los hombres, incitar con miradas, gestos, movimientos, manejo de la distancia o la ropa erótica.
Habla al oído. Es una manera de potenciar sensaciones eróticas, incluso de acercarte al orgasmo, y de quitar de tu mente los pensamientos negativos.
Dedica un encuentro a jugar solamente con los labios. Es el momento de los besos variados y creativos, sin pensar en lo que vendrá después.
Contrae tus músculos vaginales para estimular el pene de tu pareja. Es una vieja técnica oriental, que estimula intensamente al hombre. Durante los movimientos coitales, contraes los músculos que rodean la entrada de la vagina haciendo fuerza sobre la base del pene, y así los mantienes hasta que el movimiento llega a la punta. Luego relajas, practican la penetración profunda, y comienza el estímulo nuevamente.
Estimula el clítoris suave. Considerando la alta sensibilidad del clítoris, es fundamental que los acercamientos eróticos sean de menor a mayor, siguiendo el ritmo que te indique tu pareja.
Visualiza las zonas del cuerpo de tu pareja a las que has prestado poca atención. Luego dedícate a estimularlas con tus manos y otros accesorios como aceites, cremas, plumas, masajeadores.
El orgasmo es el punto más alto del placer. Pocas personas opinan lo contrario, pero no por eso debes olvidarte de disfrutar el camino. El orgasmo no es el único objetivo del acto sexual.
Aprende a disfrutar del “post-orgasmo”. Es el momento de un contacto sensual y afectivo, sin la influencia de la pasión
Juega con estímulos suaves y delicados. A veces los contactos sutiles producen las sensaciones más intensas, siempre considerando cada uno de los cinco sentidos.
Utiliza tu creatividad al servicio del erotismo. Es la principal herramienta para variar los esquemas, introducir la sorpresa y romper con la monotonía y el aburrimiento.
- Fuente tips : Jorge Hernán. lapatria.com



