Si no está seguro de irte, sigue estos pasos para ayudarte a decidir.
¿Tienes una relación inestable? ¿Estás pensando en romper? ¿Quizá no estás segura/o de si todavía amas a tu pareja? ¿Te parece que llevas tiempo luchando sin que se resuelva nada? ¿Tus padres o amigos piensan que él o ella es genial, pero tú sigues infeliz? ¿O te instan a que te vayas, pero esperas que las cosas mejoren?
¿Cómo decidir qué es lo correcto?
Pasos a seguir antes de romper
Puede pensar que su relación no tiene remedio. Pero antes de tirar la toalla, prueba estos pasos:
1 Evalúa tus necesidades y dales la prioridad que necesitan. Se trata de un inventario muy individual que incluye los tipos de conexión con la pareja, sentimental, emocional, mental y física. Es por ello que nadie puede decirte lo que debes hacer. El análisis de cómo te sientes en cada una de esas dimensiones será quien te de una orientación por la que transitar.
2 Considera qué necesidades contigo mismo/a son de tu responsabilidad y no obligación de la pareja de satisfacerlas por ti. Asegúrate de no culpar a tu pareja por tu propia infelicidad. Eres responsable de tu autoestima. La motivación por la relación debe, antes de nada, estar en nuestro interior y no depender de los estímulos que nos haga llegar nuestra pareja, aunque estos sean muy importantes en el bienestar de la relación.
3 El estrés y los estados de ánimos de decaimiento, ansiedad y depresión, tienen una influencia muy negativa en la estabilidad de la pareja, conviene revisar los conflictos que nos generan estos estados de ánimo, especialmente si son variantes. Puede que si pasas por una situación de inestabilidad tu pareja no te pueda ayudar y eso lo vivas con una sensación de abandono o desinterés. Pero puede que, tu pareja no esté preparada para ayudarte. Asesórate con un profesional antes de tomar decisiones equivocadas.

4 Presta mucha atención a cómo te sientes realmente con tu pareja. Una pregunta clave es cómo te sientes contigo mismo/a cuando están juntos. Esto es más importante que cuánto te ama. Sé honesta/o con tus sentimientos. El amor y la atención te hacen sentir mejor, pero no son los mejores predictores de la felicidad a largo plazo.
5 En caso de separaciones no definitivas, de «darse un tiempo», es preferible pasar un «tiempo a solas», encontrarse con los sentimientos y emociones que se han desconectado. Afrontar la realidad del sufrimiento que nos esté tocando vivir y evitar tratar de amortiguarlo enterrándose en el trabajo, el abuso de sustancias o enredándose en sexo o intimidad para el apuro, porque generan falsas expectativas. Recuerda, lo que duele hay que dejarlo que duela para que deje de doler.

Una vez tengas más claras tus necesidades y sentimientos, planifica momentos de tranquilidad para mantener una conversación sosegada con tu pareja. Habla honestamente de lo que te pasa, te falta o necesitas. Siempre con el talante de querer mejorar la relación o, en caso contrario, para poner un final sin más daño del que no se pueda evitar.
No culpes, pero comparte tus sentimientos y hazle saber a la otra persona el impacto que su comportamiento tiene sobre ti y tus sentimientos hacia ellos. Pero no digas, simplemente, lo que no quieres, sino lo que te gustaría que cambiara; también, por cierto, por tu parte. No esperes que tu pareja te lea la mente.
Puede que, tanto para una acción de recomposición de la relación, como de ruptura no dramática, se pueda requerir la ayuda o mediación de un psicólogo en terapia de pareja.



