Deja ir lo que te hace daño, aunque te duela dejarlo marchar.
Blas Ramón

Superar una ruptura: El duelo Emocional
El final de una relación romántica es siempre dolorosa. La intensidad del dolor es directamente proporcional a la forma en que se produzca la ruptura amorosa. Aunque cada ruptura tiene sus propias características que la diferencia de otras, por las circunstancias en las que se produce, pero sobre todo, por la psicología de las personas que la viven. No obstante, hay algo que es común a todos los procesos de ruptura de pareja, y es lo que llamamos duelo emocional.
El duelo emocional es un proceso de adaptación que nos permite restablecer el equilibrio personal que ha quedado alterado por una pérdida. Las consecuencias emocionales están directamente relacionadas con la persona o personas que hemos perdido y también con el modo en el que se ha producido la pérdida: el tiempo de relación, la intensidad y las circunstancias de esa relación, lo imprevisto de la pérdida… Pero siempre supone un gran dolor, tristeza, desestructuración y desorganización.
Una separación sentimental puede llegar a causarnos tanto dolor como la muerte de un ser querido. La experimentamos como «perdida», pérdida de un proyecto común y de muchas ilusiones personales . Si entiendes esto, comprenderás porqué la terapia psicológica para las separaciones y divorcios se desarrolla en etapas de duelo. No es un proceso fácil y cada persona la vive de manera diferente. Para manejar esta intensa y a veces desbordante emoción, hay que reconocerla, comprender cómo funciona y aprender a dirigirla. Una actitud positiva siempre hará el proceso más soportable.
Es comprensible que en los momentos iniciales del duelo sea difícil ver algo positivo en esta vivencia, pero aprender a manejar las emociones y los pensamientos puede hacer que esta experiencia sea una oportunidad para nosotros, una oportunidad de aprender, de crecer y de ser personas más capaces emocionalmente.
La terapia y los tiempos para superar una ruptura
Es fundamental que la persona comprenda qué está sucediendo en este proceso, cómo están funcionando sus Emociones, Pensamientos, Sensaciones Físicas, y cómo y por qué se está alterando su Conducta. Comprender estos cambios, es muy importante para sentirnos menos angustiados o angustiadas, y recuperar paulatinamente el control y el equilibrio.
La clave es entrenar nuestra forma de pensar y valorar correctamente tanto a la persona que hemos perdido, como a nosotros mismos o a nosotras mismas. La Autoestima es muy importante para superar una ruptura sentimental. Se producen errores en el modo en el que valoramos a la persona que hemos perdido, idealizándola o negándola, pero sobre todo se produce un juicio hacia uno mismo o una misma en muchas ocasiones injusto y cruel que no nos ayuda a avanzar.
El psicólogo o psicóloga tiene como objetivo guiar, enseñar y entrenar, para que la persona avance con fluidez y con el menor sufrimiento, pero aun más importante, para que consiga obtener un aprendizaje emocional al superar una ruptura, que le servirá para su vida futura, para decir cuando y cómo serán sus nuevas relaciones afectivas.

Las etapas del duelo en la ruptura de pareja
Los duelos por ruptura sentimental pueden tardar entre seis meses y dos años, dependiendo de la persona y la forma en que gestiona las distintas etapas del duelo. Por lo general las mayores duraciones se deben a un inicio tardío de la acción terapéutica a partir de que, transcurridos los seis primeros meses, la tristeza, el desasosiego y la ansiedad por la separación permanezcan influyendo con intensidad en la vida de la persona.

1Impacto. Negación. Aislamientos. No aceptar. En un primer momento entramos en una fase de shock, donde sentimos una cascada de emociones que nos desbordan. Esta primera fase nos produce miedo y las emociones suelen desbordarnos. Esta fase puede durar de unos pocos días a varias semanas, dependiendo de la intensidad y el compromiso adquirido en la relación.
2Confusión. Dudas. Contradicciones. Ira. Esta es una etapa con mucho vaivén, vives como en una montaña rusa de emociones contradictorias y sentimientos contrapuestos. Por un lado crees que puedes con la situación, pero por otro sufres creyendo que no lo lograrás jamás. Suele tener una duración que oscila entre varias semanas a varios meses.
3Análisis. Examen. Tristeza. Rumiación. En esta fase, se dedica mucho tiempo a revisar la relación. Intentamos encontrar sentido a lo que ha pasado. Nos hacemos muchas preguntas y le damos muchas vueltas a las cosas. Nos cuestionamos, a veces muy severamente por lo que hicimos o por lo que dejamos de hacer. Es una etapa donde hay que ser muy cautelosos. Puede durar varios meses.
4Aceptación. Ilusión. Normalidad. Motivación. Con el tiempo el dolor va menguado. Llegas a un momento de más calma, donde empieza a aparecer la ilusión, donde puedes mirar al futuro de una manera asertiva, donde crees en ti y donde decides por ti. Y aunque en ocasiones te acuerdes de tu expareja, sientes con serenidad que es una etapa pasada y que tu realidad presente es la que quieres y la que te hace sentir bien, normal, con gran motivación por el futuro.
Como en todo duelo, el duelo duele lo que duele el recuerdo de quien ya no está. Aceptada esta realidad, llega la calma y el sosiego.
Blas Ramón
Recomendaciones para recuperar la normalidad:
ACEPTA Y SE PACIENTE. HABLA DE OTRAS COSAS.
PÁSA PÁGINA. DÉJATE AYUDAR
CONFÍA EN TI RECUPERA TU VIDA.
CRECE COMO PERSONA.


