Para ir al psicólogo no hay que estar loco. Ni encontrarse muy mal, ni siquiera hace falta sentirse mal.

Todo somos diferentes y todos tenemos dudas, conflictos o problemas igualmente únicos e intransferibles a la realidad de cualquier otra persona. Pero existen algunas situaciones comunes en el mundo de la psicología que se destacan como casi universales, y por las cuales las personas acuden al asesoramiento psicológico y/o, en su caso, a la psicoterapia.
Al final de esta entrada de blog, encontrará también otra metodología psicológica: el asesoramiento psicológico o counseling, y comprenderás que, a los psicólogos también se acude, y son los mejores profesionales, en situaciones de asesoramiento sobre algo que nos preocupa, que nos genera dudas o incertidumbre y que ocurre en nuestra vida cotidiana.
¿Para qué ir al psicólogo?
Ir al psicólogo nos ayuda a poder expresar nuestros sentimientos libremente; a llorar sin avergonzarnos; a decir que sí y que no cuando queremos; a saber porque estamos tristes, o alterados, o impacientes, o angustiados, y resolverlo; a sentirnos más aliviados; a perdonarnos, a superar nuestros miedos y prejuicios; a disfrutar más de lo que hacemos; a dejar de sentirnos culpables.
El psicólogo nos ayuda a ver nuestras problemáticas desde otro ángulo, nos brinda una mirada distinta, nos ayuda a ordenar lo que nos pasa. No es una solución mágica y requiere esfuerzo de nuestra parte, pero la inversión lo vale: nuestra vida será más plena y más propia.
Cada persona es singular, por lo que su padecer también lo es. Por esto mismo los motivos de consulta son diversos, especiales y únicos de cada sujeto.
No obstante, existen unos indicios muy estudiados y refutados por la experiencia de miles de profesionales y expresado en las justificaciones de consulta de millones de pacientes.
7 indicios por los que deberías consultar a un psicólogo psicoterapeuta.
- Los conflictos emocionales producen problemas con la atención y la concentración, están afectando a tu vida personal, familiar y laboral.
- Desde hace un tiempo, tu estado de ánimo está «apagado». Te cuesta activarte.
- Los problemas con el sueño han aumentado. No solo te cuesta iniciar el sueño, sino que durante la noche se producen despertares.
- Experimenta problemas físicos que sospecha están relacionados con sus conflictos psicológicos. Sabe que empieza a padecer trastornos psicosomáticos.
- Experimentas cambios de peso inexplicables.
- Utiliza habilidades de afrontamiento poco saludables (reproches, consumo de sustancias).
- Tus relaciones se ven muy afectadas por tu estado emocional.
El asesoramiento psicológico o counseling
Consiste en el asesoramiento y aprendizaje de técnicas psicológicas, para poder comprender y solucionar situaciones en las que nos sentimos perdidos, nos bloqueamos, no sabemos decidir, no nos adaptamos bien a determinados acontecimientos y/o relaciones, no nos podemos concentrar, nos sentimos sin motivación, nos sentimos mal con nosotros mismos, no entendemos el comportamiento de los demás y no sabemos cómo tratarlos, etc.

Son situaciones que hacen que nos sintamos mal, sin saber lo que podemos hacer para salir de ellas o abordarlas adecuadamente. En estos casos, es conveniente la ayuda de un profesional que nos aporte diferentes estrategias para solucionar las situaciones que afectan a nuestra relación tanto con el entorno y demás personas, como con nosotros mismos, con la finalidad de mejorar nuestra calidad de vida y bienestar emocional.
Te invito a leer el artículo de Amy Morin para Pychology Today, que desarrolla muy claramente estos indicios.



