La verdad es que los adolescentes se están comportando con una madurez que sorprende a muchos, aunque no deberíamos sorprendernos tanto del potencial solidario que tienen nuestros adolescentes. No obstante, el duro confinamiento está poniendo a prueba su capacidad para desarrollar resiliencia, y es lógico que comiencen a sentirse mas molestos e irritables por la duración del aislamiento.
El confinamiento les está llevando además a un uso excesivo, casi compulsivo de las pantallas como mecanismo de contacto con el exterior, pero también de evasión a su realidad entre cuatro paredes. Las consecuencias a medio plazo de estos hábitos también serán parte de las secuelas que nos dejará la pandemia de coronavirus a nivel de los conflictos psicológicos que genera.

Cómo actuar ante el aislamiento social de los adolescentes
Durante muchos años he trabajado en la exclusión social de adultos y adolescentes. En general, suelen funcionar muy bien la terapia del esquema del aislamiento y la exclusión social. Básicamente la intervención se sustenta en las siguientes actuaciones:
- Identificar aquellos comportamientos disfuncionales ligados al esquema de aislamiento y exclusión en la vida cotidiana.
- Realizar un trabajo de reestructuración cognitiva o cambio de los pensamientos nucleares del esquema.
- Identificar y sentir al adolescente aislado y con sentimientos de inferioridad .
- Hacer terapia para dejar de rechazar a ese joven y para que cambie sus sentimientos de exclusión por otros de aceptación.
- Hacer una lista con todas las situaciones sociales que producen ansiedad para posteriormente ir abordándolas con una actitud diferente.
- Identificar todos aquellos comportamientos compensadores de la inseguridad para ir desactivándolos.
- Trabajar en el desarrollo de la asertividad y la autenticidad como valores saludables que cambien una forma de ser basada en el sentimiento de inadecuación e inferioridad.



