Para el “viaje de la felicidad” parece que necesitamos que nos entrenen. En el intento de colonización de la sociedad por parte de ese positivismo que establece la felicidad como dogma, la felicidad como requisito, andamos buscando el gurú que tiene el quid de nuestra felicidad; llámalo mentor, coach, influencer, guía, líder, si lo prefieres. Todos parecen conocer muy bien cómo descubrir los rasgos positivos del carácter. Seminarios, cursos, conferencia, ponencias están llenos de ¡Las Claves para la Felicidad! , y cada vez más, a buen precio.
En esta subcultura del libro de autoayuda y de los gurús hacedores de positivismo a tocateja, cabe hacerse algunas preguntas para evitarnos la frustración de que aquello que parece resulta que no lo es, no es igual a cómo nos lo vendieron, y no vale lo mismo para todo el mundo.
En este artículo, Rebeca Rus, explica bien este esfuerzo y el desengaño de querer vivir permanentemente de manera optimista.
Idealizar un estilo de vida basado en los inputs instantáneos de otras personas nos puede llevar fácilmente a la frustración. Giulia de Benito.

Origen: El triunfo de Mr. Wonderful y la dictadura del positivismo: no tienes que ser feliz siempre


