Sin ti no puedo vivir.


En un artículo que leí hace poco, el profesor de psicología Arun Mansukhani, subdirector del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología, comentaba que, lo que subyace a la dependencia emocional es el miedo a quedarse solo o sola. En ese mismo artículo, el doctor Cabello, director del citado instituto, considera la dependencia emocional como una adicción, como “un amor desequilibrado donde se ama demasiado al otro/a y demasiado poco a uno mismo

La dependencia emocional se manifiesta a través de una conducta de voracidad que consume a la persona, y a las personas que la rodéan también, pareja, hijos, padres, amigos; a sus aficiones, a su trabajo y a todo aquello que se interponga en medio de su amor patológico. La tendencia a la exclusividad exagerada es, en consecuencia, la característica más relevante en este tipo de relaciones.

Sobrevalorar al otro/a es el rasgo más identificativo de una conducta de dependencia emocional. Esta idealización del amante o del objeto de deseo amoroso conlleva la intencionalidad de alejarlo de los demás. El endiosamiento es consecuenica de la baja autoestima y la infravaloración que el dependiente emocional tiene de sí mismo/a.

Para alguien que vive en esta socabón emocional, enamorarse de otra persona que no sea aquella objeto de su admiración y a la que venera como casi un ser superior de manera irracional, le resulta imposible. Este es un patrón que se observa a lo largo de toda la vida de la persona dependiente y en relación a prácticamente todas las relaciones o parejas que tenga.

Las personas que sufren este trastorno emocional tienen un gran miedo a estar solas y no pueden concebir sus vidas si no es al lado de una pareja sentimental. En general van detrás y se sienten seguras en esa posición. En algunos casos, cuando la pareja se pierde, la persona afectada entra en una vorágine de relaciones de las que acaba quedando mal herida.

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Aquella o aquél  que acepta vivir en dependencia suelen buscar parejas con carácter dominante, con un perfil psicológico con clara tendencia egocentrísta y narcisista, posesivas, a veces autoritarias y hasta en ocasiones déspotas. Las personas dependientes emocionales pueden sufrir maltrato físico y/o psicológico.Suele ocurrir que a pesar incluso de reconocer el maltrato y el menosprecio, las personas afectadas parecen incapaces de desengancharse de su pareja.

Llegados ha este extremo aparece la consecuencia más inmediata y destructiva de la dependencia emocional, la conducta de sumisión. En algunas ocasiones el comportamiento permisivo que subyace a la dependencia del otro miembro de la pareja, produce relaciones abusivas, de maltrato y de violencia de género. Los trastornos psicológicos de este problema son muy serios. La adicción afectiva conduce a estados depresivos incapacitantes.

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Teniendo en cuenta que los problemas derivados de la dependencia emocional, llenan las consultas de los psicólogos y psicoterapeutas, conviene prepararse bien profesionalmente para dar respuestas acertadas a las personas que sufren mucho con esta situación.  Así que, aquí les dejo la siguiente RECOMENDACIÓN:

DEPENDENCIAEMOCIONALPROF.

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