A propósito de conocer y superar un complejo de inferioridad


Si fuéramos piloto de aviación, si volásemos en círculo y si pusiésemos el piloto automático en funcionamiento mientras volamos, no dejaríamos de dar vueltas hasta que se nos acabase el combustible  y, finalmente, nos precipitásemos hasta estrellarnos mortalmente contra el suelo. Esto es, metafóricamente, lo que ocurre con nuestros pensamientos cuando nos invaden los sentimientos de inferioridad.

Decía Eleanor Roosevelt que “Nadie puede hacernos sentir inferiores sin nuestro consentimiento”, efectivamente, nadie, salvo nosotros mismos. Los pensamientos negativos con los que nos comparamos y medimos con los demás, son el detonante por el que nos podemos encontrar sumergidos en un complejo de inferioridad. Estos pensamientos nos hacen experimentar sentimientos de “no dar la talla” “no estar a la altura de las circunstancias” o “no tener la habilidad necesaria para…”, entre otros pensamientos capaces de inducir un desorden psicológico.

inferioridad1

Los complejos de inferioridad son un problema de percepción, pero no se deben confundir con la aprehensión que en ocasiones nos causa, a casi todos, las caídas del ánimo y de la autoestima.  El complejo de inferioridad es un fenómeno bastante incapacitante que se puede haber construido sobre fracasos personales mal digeridos, aunque puede no tener ningún fundamento real y racional. Su repercusión más inmediata son los auto-impedimentos que la persona se pone a sí misma para alcanzar objetivos y metas personales. En la actualidad, el mejor tratamiento psicológico es la terapia cognitivo-conductual.

inferioridad2

Una de las actitudes más importantes para superar un complejo de inferioridad es tratar de desarrollar tus intereses y aptitudes, esta forma de actuar nos permitirá enfocarnos hacia lo verdaderamente importante en nuestras vidas. Rodearnos de personas que nos valoren y nos muestren aprecio y positividad, aléjate todo lo que puedas de los que critican y utilizan la burla en su forma de expresarte; en este sentido personalmente tú no deberías olvidarte de que:

inferioridad3

Si los complejos, la baja autoestima o la sensación de que eres “menos” que los demás te deprime, te hace sufrir, te impide tener relaciones satisfactorias o realizarte en el campo social o profesional, consulta con un psicólogo profesional. Estos sentimientos son muy comunes y tienen solución. El psicólogo  te ayudará a entender el origen de tus complejos para que puedas ponerlos en perspectiva y te ayudará a superarlos para elevar tu autoestima. Con confianza y seguridad en ti misma/o podrás disfrutar de la vida plena y feliz que tú te mereces.

pricipios.1png

 

 

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.