
Dejar de fumar no es un hecho puntual o aislado. Dejar de fumar es un proceso. Un proceso en el que pueden distinguirse una serie de fases o etapas sucesivas que es importante saber reconocer. Este reconocimiento orientan sobre la clase de ayuda que necesita el fumador para dejar el consumo de tabaco.

Dejar de fumar puede propiciar efectos no saludables, pero preferibles a los riesgos de seguir consumiendo tabaco, como son la posibilidad de aumento de peso, irritabilidad y ansiedad, sentimientos de impotencia e inferioridad por las recaídas aunque se sepa que por lo general, la mayoría de las personas que consiguen finalmente dejar de fumar lo logran después de varios intentos serios de abandonar el tabaquismo.
NO TE DESANIMES, LOS ÉXITOS SUELEN SER EL RESULTADO DE LA SUMA DE FRACASOS ANTERIORES







