La nostalgia es un deseo o anhelo de volver al pasado o de repetir aquél tiempo que ya ha sido vivido en una época anterior. Es el deseo de recuperar el tiempo que ya se ha perdido y a menudo se caracteriza por un querer volver a la tierra de origen, al hogar, a reunirse con la familia, volver a los brazos de un amor o a encontrarse con viejos amigos.

Tiene que ver con los pensamientos y recuerdos del pasado. Es muy frecuente en las personas de edad avanzada. Cuando una persona siente nostalgia, tiene recuerdos que revuelven sus sentimientos y que lo transportan a su vida anterior.
Los humanos somos nostalgia de momentos, de detalles, de caricias, de palabras. La nostalgia es tan real como podemos serlo nosotros y por eso nos llega tan dentro. La nostalgia es vivir una cierta felicidad retardada.
Hasta los años 70 del siglo pasado, la nostalgia, como la melancolía, eran consideradas patología neuróticas. Sin embargo a partir de 1979, cuando sociólogo Fred Davis realizó la primer interpretación moderna de la nostalgia, asociándola con hechos positivos, tenemos más que razones para afirmar que la nostalgia produce bienestar, aumenta la autoestima y mejora las relaciones interpersonales.
Las personas que sienten nostalgia de personas, lugares o cosas del pasado, pueden despejar su estado de ánimo y sentirse mejor que antes. La nostalgia hace bien; y lo más importante del estado de ánimo positivo es que produce una mayor sensación y motivación de integración social.
La nostalgia del pasado fortalece el sentimiento de solidaridad social, independientemente del ámbito cultural, produciendo un efecto preventivo, porque atenúa el dolor de la soledad y protege de los pensamientos negativos que perturban el estado de ánimo.
Este efecto de la nostalgia podría aprovecharse para el tratamiento de la depresión.

