3 Obstáculos psicológicos que nos hacen difícil decir NO


1 Miedo a ser rechazados

Es la percepción más habitual que tenemos frente a una persona o situación sobre la que tenemos que manifestar una negativa. Muchas veces llegamos a creer que si rechazamos una petición la otra persona tendrá una reacción emocional demasiado fuerte y es mejor evitarla. Nuestra relación con los demás está sujeta a un complejo entramado de normas en el que se mezclan la educación, las reglas sociales y los rasgos individuales de cada uno. Si en esta interrelación no entendemos y priorizamos el saber decir NO como una defensa de nuestros derechos e intereses, acabamos viviendo en el miedo a no saber complacer a los demás y perder su aprobación.

El miedo a ser rechazados que nos dificulta decir NO lo podemos arrastrar desde pequeños y adolescentes, cuando se nos obligaba a hacer cosas y no tenemos la capacidad de afirmar nuestra individualidad aprendiendo a decir NO por miedo a las reprimendas. Sin embargo, lo común es que tengamos miedo exagerado a decir NO, a decepcionar las expectativas de los demás, por motivos de dependencia emocional, social o laboral.

2 Suponer que los demás también lo harán por mí

Cuando creemos que si hacemos algo por alguien, esa persona nos corresponderá en el futuro, nos puede llevar al pensamiento de que si, por el contrario nos negamos, esa persona también podrá negarse en el futuro. Es decir, nos situamos en un pensamiento circular donde una preestablecida necesidad de correspondencia nos precipita a convivir con sentimientos negativos que minan nuestra autoestima y desarrollan la idea de que “no valemos mucho”, porque no recibimos en la medida en que damos, o mejor dicho, en la medida en que nos negamos a nosotros mismos para satisfacer las necesidades o las expectativas de los otros. Lo habitual en estos casos es que la imagen que transmitimos de nosotros mismos sea de vulnerabilidad. Cuando esperamos de los demás comportamientos equivalentes a nuestros esfuerzos y a nuestras renuncias, manifestamos un estado de debilidad de que no resulta difícil que algunos se aprovechen.

3 Creer que no se tiene la capacidad para decir NO

Algunas personas creen firmemente que necesitan ser buenas; buenas personas me refiero. Es decir, creen que la capacidad de decir que NO es algo ajeno a ellas. En estas situaciones resulta habitual encontrarnos con un perfil de persona a la que le resulta muy difícil afrontar sus propias responsabilidades, pero que, sin embargo, viven situaciones de estrés casi traumático por asumir tareas que no les corresponden. Son esas personas, especialmente en el ámbito laboral, a las que constantemente compañeros/as les están pidiendo favores, dada su “buena predisposición”. Hay que decir claramente que estas personas suelen sufrir mucho, aunque en silencio. El mundo está lleno de pequeños tiranos dispuestos a sacar partido de cualquier debilidad.

 

Técnicas asertivas para decir NO sin molestar demasiado, o sólo lo necesario al otro

No es fácil para las personas que tengan pensamientos o desarrollan conductas como las arriba mencionadas, tener una buena adaptabilidad a los diferentes entornos en los que le toca vivir. No obstante existen técnicas muy sencillas que suelen ser muy útiles cuando se nos propone algo y nos gustaría decir NO.

Técnica 1

Me encantaría pero esta vez no me puedo comprometer a lo que me pides  (Útil cuando ya has hecho favores anteriormente y te has sentido utilizado)

Otra versión es decir ‘’Lo siento,  no puedo’’. No hace falta des más explicación.

Repite esta frase una o dos veces. La persona captará el mensaje.

Técnica 2

No soy la persona indicada para solucionar este problema, puede tratar de hablar con ‘’ X’’ (otra persona). De esta forma dices no pero le das una orientación a quien pide ayuda.

Técnica 3

Perdona, en este momento estoy ocupada/o, pero lo pensaré. Con esta técnica retrasas la situación, si te piden algo y no tienes claro la decisión esta técnica es útil. Ganarás tiempo para decidir. Muchas veces no te volverán a preguntar, o si te vuelven a preguntar entonces si tienes claro que No, puedes usar (la fórmula 1, o la 2 o la 4).

Técnica 4

Esta es útil si tratan de venderte algo y tú no quieres comprarlo o no tienes tiempo en ese momento.

‘Gracias pero esto no se ajusta a mis necesidades’. Si te tratan de ‘dar la vuelta’ algo que a menudo hacen los vendedores (sobre todo los que se creen que machacándote a preguntas conseguirán algo) solo tienes que repetir lo mismo  ‘Gracias pero esto no se ajusta a mis necesidades’ y despedirte.

Conforme vayas ensayando estas técnicas cada vez te costara menos decir no.

 

Una respuesta a «»

  1. Un magnífico trabajo, saber decir nos libera de cargas que no deseamos, compromisos de nuestra mente condicionada. Realmente un artículo clarificador que nos permite aprender a mejorar nuestra conducta y como consecuencia la autoestima. Muchas gracias.

    Me gusta

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.